viernes, 16 de septiembre de 2011

Las enfermedades de Enrique VIII



Enrique tuvo muchos problemas de salud. Describen fuentes bibliográficas consultadas que la vida de este hombre sufrió un deterioro físico y mental que lo transformo en un tirano, hasta el punto de ordenar la ejecución de dos de sus esposas. 

En un artículo para la revista Muy interesante, la periodista española Elena Sanz, se refiere a los estudios realizados por la bioarqueóloga Catrina Banks y la antropóloga Kyra Kramer. Estas investigadoras llegaron a la conclusión de que la mala salud física y mental, así como los problemas de fertilidad que aquejaban al monarca, podrían explicarse a partir de la posibilidad de que fuese portador del antígeno Kell. Se trata de una proteína de los glóbulos rojos que solo aparece en alrededor de una de cada 500 personas.



Ana Bolena, segunda esposa de Enrique. Solo logro darle una hija sana y posteriormente aborto a dos fetos varones. 


Catalina de Aragon, primer esposa de Enrique.  Tuvo seis embarazos,  todos terminaron en aborto o muerte prematura, solo una niña sobrevivió a la etapa adulta. 


Además, las autoras también sospechan que Enrique VIII sufría síndrome de McLeod, un desorden genético ligado a mutaciones del gen de Kell. Este síndrome de McLeod suele manifestarse, entre los 30-40 años, con síntomas neurológicos, como convulsiones, alteraciones en el comportamiento y demencia. También se piensa que tal enfermedad podría estar detrás de las úlceras que sufría el monarca en las piernas. Y es probable que, además, padeciera una grave anemia.


En sus últimos años de vida, engordó notablemente y su cintura llegó a medir 137 centímetros.
La otra hipótesis, de que sufría de sífilis, fue difundida por primera vez unos cien años después de su muerte, ocurrida el 28 de enero de 1547.




Sifilis
No hay ninguna seguridad de que Enrique VIII de Inglaterra tuviera sifilis. Muchos escritores de la época lo negaron, aunque todo el mundo coincidía en que, además de las importantes heridas sufridas en los torneos, padecía varias enfermedades: gota, várices, osteomielitis del fémur y escorbuto, sin hacer especial mención a su obesidad; todas ellas han sido sugeridas como probables causantes del cambio de carácter que evidenció alrededor de los cuarenta años.

Enrique intervino en los deportes mas violentos de su época  comía y bebía en exceso, y fue monstruosamente obeso. La gota y el escorbuto, desórdenes asociados a la dieta, eran comunes para el estilo de vida que llevaba.


Enfermo de sífilis. Atribuido a Durero
 Enrique nació dos años antes de que la sífilis apareciera en Europa, por lo que no es necesario indagar por sus antepasados, sino por sus descendientes. La primera de sus esposas, Catalina de Aragon, tuvo tres hijos que murieron prematuros, dos abortos y tan solo un parto exitoso, Maria Tudor, la única que llego a la edad adulta. Su segunda esposa, Ana Bolena, tuvo un primer parto sin dificultades (Elizabeth Tudor), pero tuvo dos embarazos mas que terminaron en abortos. Jane Seymour tuvo tan solo un embarazo, y a la primera pudo darle el tan ansiado hijo varón a Enrique, Eduardo, aunque le haya costado la vida. Su cuarto matrimonio con Ana de Cleves jamas fue consumado. No hay antecedente de embarazos de Catalina Howard y tampoco es probable que Catalina Parr haya concebido, ya que para entonces Enrique solo quería una compañera para sus últimos años. 

Enrique tuvo al menos cuatro hijos. Maria Tudor, su primogénita  murió a los 42 años, era corta de vista, y hablaba en voz alta (una característica de los sordos) y su nariz era ancha. Isabel Tudor murió a los 69 años, también era corta de vista y se cree que pudo haber tenido dificultades para dar a luz. Henry Fitzroy, el único hijo varón ilegitimo reconocido de Enrique, murió a los 17 años por una infeccion pulmonar, que pudo ser tuberculosis. El único hijo varón legitimo, Eduardo Tudor, murió a los 15 años, su muerte es un misterio, pero nunca fue un niño sano pero tenia unas erupciones en la piel que pudieron ser de tuberculosis sifilitica congenita. Otra evidencia que existe, es que en sus dos últimos matrimonios, Enrique se volvió estéril o impotente. 

En su juventud, Enrique fue descrito como un jovenzuelo elegante, piernas y pantorrillas finas, tez blanca, cabello rojizo y una cara redonda que le sentaria a una bella mujer, segun el veneciano Pasquiligo. Era de magnifica presencia, encanto e inteligencia, ademas de ser apuesto y atletico. 

Aqui les dejo un documental llamado "Enrique VIII por dentro" para que no tenga que explicar aqui todo lo que en el documental dice. 











http://www.portalplanetasedna.com.ar


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