lunes, 9 de septiembre de 2013

Isabel de York, reina de Inglaterra


Isabel de York: hija, esposa, hermana, sobrina, madre y abuela de reyes ingleses



Nacimiento y primeros años
Nacida en Westminster el 11 de febrero de 1466, fue hija mayor de Eduardo IV y Elizabeth Woodville. Este matrimonio causó gran escándalo en el reino, ya que Elizabeth Woodville era una plebeya y viuda de John Gray, un caballero de los Lancaster asesinado en 1461. El rey Eduardo era aficionado a las amantes, pero la única que se había atrevido a negarse a sus avances resultó convertida en reina consorte de Inglaterra cuando se casaron en secreto en Grafton Manor. La historia de sus padres es muy parecida a la que, años después, protagonizó su hijo, aunque sin ese final turbulento que marcó la de su vástago. 
Fue bautizada por George Neville, arzobispo de York y sus padrinos fueron Richard Neville, conde de Warwick, su abuela paterna Cecilia Neville y su abuela materna Jacquetta de Luxemburgo. 

Boda de Eduardo y Elizabeth

Su padre fue derrocado brevemente en 1470, pero en 1471 recupero su corona y los aspirantes al trono fueron derrotados. El primer matrimonio que se arregló para ella fue con George Neville, pero, cuando la familia Neville abandonó la causa de Eduardo IV, el compromiso se rompió y en 1475 fue prometida al heredero de Luis XI de Francia. Le enseñaron el idioma y protocolo de la corte francesa. Cuando el tratado fue ratificado en 1480, Isabel fue llamada madame la Dauphine. En 1483, cuando el padre de Isabel cayó enfermo, Luis XI decidió romper el compromiso. Eduardo IV murió en abril de ese mismo año. Con este hecho, la vida apacible de Isabel terminó.

El hermano de Isabel, con apenas doce años, se convirtió en el rey Eduardo V, con su tío Ricardo como Lord Protector. Pero Ricardo intrigó para apropiarse de la corona e hizo que se declarase nulo el matrimonio del fallecido rey Eduardo con Elizabeth Woodville. De esta forma, los hijos nacidos de tal unión serían ilegítimos. Ahora la madre de Isabel no ostentaría el rango de reina viuda, sino que ahora sería Elizabeth Grey. Eduardo V y su hermano menor, Ricardo, fueron encarcelados en la Torre de Londres y presuntamente asesinados por orden de su tío, quien más tarde se hizo coronar como Ricardo III. Elizabeth Woodville tuvo que buscar asilo para ella y para sus hijos.

El camino al trono
La madre de Isabel encontró a un poderoso aliado en la persona de Margaret Beaufort. El hijo de Margaret, Enrique Tudor, era un aspirante al trono de la casa de Lancaster. Contrario a lo que se ha mostrado en la ficción, parece ser que la joven princesa estaba dispuesta al matrimonio y tenía fe en la victoria de su prometido. Después de todo, el pacto hecho entre su madre y su futura suegra le aportaba esperanza de sentarse en el trono algún día. 

Ricardo III, temiendo que Woodville planeara una conspiración, ordenó a una guardia que vigilara la abadía donde se refugiaba la familia de Eduardo IV. En marzo de 1484 abandonaron el santuario luego de que Ricardo jurara públicamente que no les haría daño. Sin embargo, la princesa Isabel tendría que conformarse con su posición de hija ilegítima de Eduardo. Regresaron a la corte, aparentemente reconciliados con el rey Ricardo. La reina, Ana Neville, se mostró amable con Isabel, pues después de todo eran parientes. En la corte encontró a Lord Stanley, quien era mayordomo de la casa real y padrastro de Enrique Tudor. 

La fortuna cambió para la bella princesa York cuando falleció su primo Eduardo, dejando sin hijos al rey Ricardo. Ana Neville, golpeada por el dolor, vio su salud menguada. Ya desde entonces, hubo rumores de que el rey planeaba casarse con su sobrina en caso de quedar viudo. En marzo de 1485 falleció Ana Neville.

Mucho se ha hablado acerca de la relación entre Isabel de York y Ricardo III. En la ficción se ha mostrado a Ricardo como un héroe romántico, y aunque no fuera el villano que mostró la propaganda Tudor, estaba lejos de ser un héroe romántico. Es difícil creer que Isabel de York estuviera enamorada de su tío, un hombre al que se acusaba de haber matado a sus hermanos y de haber traicionado la memoria de su padre. Aunque ahora hay teorías acerca del presunto asesino de los príncipes de la Torre, en aquella época la más extendida era que habían sido asesinados por orden de Ricardo. Es cierto que cuando Isabel volvió a la corte de Ricardo y Ana se mostró cortés con los soberanos, pero no es motivo para creer que Isabel estuviera enamorada de aquel hombre, quien además se había encargado de que ella y sus hermanos fueran declarados bastardos. 

Tampoco hay que dar mucho crédito a las representaciones ficticias de Isabel, donde nos muestran a una mujer que añora a un amante perdido a quien entrego su honra. Suponiendo que Isabel hubiera amado a Ricardo, es poco probable que una princesa criada en la fe católica y en la importancia de la virtud entregara su virginidad a un hombres antes de contraer matrimonio. Ricardo, sin duda, no se habría casado con su sobrina, pues ésta era ilegítima en ese entonces. No tiene sentido que derogara la ley que él mismo propuso acerca de la legitimidad del matrimonio de su hermano para un matrimonio cuya dispensa ni siquiera estaba asegurada. 

En la ficción se nos muestra a una reina Ana despechada que desquita su rencor hacia Elizabeth Woodville despreciando a Isabel de York. Ana no era su tía política solamente, sino que tenían un lazo por la familia Neville. Según una crónica, Ana sentó en una ocasión a Isabel a su lado como invitada de honor. Parece ser que la reina Ana tenía intención de ser amable.

En agosto de 1485 se libró la batalla de Bosworth Field, en la cual el apoyo de los Stanley fue decisivo. Los consejeros de Ricardo le aconsejaron retirarse, pero el rey continuó en la batalla. Ricardo III fue asesinado durante la batalla, siendo el último monarca inglés que murió en combate. La victoria en Bosworth encumbró al heredero Lancaster como el nuevo rey de Inglaterra, Enrique VII. 


Reina de Inglaterra
El 30 de octubre de 1485, Enrique fue coronado en Westminster. A partir de tal hecho comenzó el descontento entre los partidarios de los York, quienes tuvieron que exigir al nuevo rey que cumpliera su promesa de casarse con Isabel de York. Cabe destacar que a la princesa York sólo se le otorgo el título de reina consorte, aun cuando su derecho al trono fuera más sólido que el de su marido. Enrique e Isabel se casaron el 18 de enero de 1485 en la abadía de Westminster, oficiada por el arzobispo de Canterbury. Fue coronada dos meses después del nacimiento de su primogénito. El rey dispuso que toda la atención fuera para Isabel, por lo que se mantuvo escondido durante la ceremonia, junto con su madre.


Isabel de York, sosteniendo la rosa blanca, y Enrique Tudor, con la rosa roja

Persiste la creencia de que Enrique Tudor quería huir de su obligación de casarse con Isabel. Cabe señalar que en esos cinco meses que transcurrieron entre la coronación y la boda, Enrique VII se encargó de derogar la ley Titulus Regius, que invalidaba el matrimonio de sus suegros. Era importante que los títulos de Isabel fueran restaurados antes de contraer matrimonio. Además, el rey debía solicitar dispensa para casarse con Isabel, pues eran parientes en cuarto grado. 


Se cree que la reina Isabel no mantenía buenas relaciones con su suegra. Sin embargo, no hay evidencia de que suegra y nuera se llevaran mal. Una de las razones por las que se cree que no se estimaban es que Margarita tenía gran influencia en la corte y a menudo aconsejaba a su hijo, el rey, en asuntos de gobierno. Simplemente, Margarita tenía más interés en la política, mientras que Isabel prefería una vida apacible. Se ha especulado que cuando Margarita firmaba los documentos como "Margaret R", ésta última letra significaba Regina, palabra latina que significa reina. Pero hay que recordar que tal letra podría hacer referencia su título de condesa de Richmond. No hay ninguna evidencia de que Enrique VII no le diera su lugar a su esposa. En la corte estaba muy claro que la reina consorte era Isabel y Margarita la madre del rey, no reina madre. Basta con recordar que fue Margarita quien intervino a favor de la hermana de Isabel, Cecily de York, cuando ésta provoco la ira de Enrique VII. 

Isabel de York, Margarita Beaufort y Thomas Stanley. The Shadow of the Tower (BBC 1972)

También se habla acerca de las malas relaciones entre las madres de los soberanos. Es poco creíble que, después de haberlo apostado todo por colocar a sus hijos en el trono, destruyeran la armonía familiar con un conflicto infundado. La viuda de Eduardo IV recuperó su título de reina viuda. En 1487, Elizabeth Woodville abandonó la corte para retirarse a la abadía de Bermondsey. Se especula que Margarita tuvo que ver en la reclusión de Elizabeth, incluso que Enrique VII la forzó debido a su implicación en una rebelión de los York. Como ya se ha mencionado, Elizabeth Woodville jamás habría puesto en riesgo la posición de su hija. En la abadía, la reina viuda fue tratada con respeto y recibía visitas de sus hijas. También asistió a los nacimientos de sus nietos.


Con esta unión, la rosa roja de los Lancaster y la rosa blanca de los York quedo unida en un poderoso símbolo que combinaba ambos emblemas: la rosa Tudor. A pesar de que comenzó como un matrimonio por conveniencia política, Isabel y Enrique llegaron a quererse. A pesar de que ciertas obras de ficción histórica se empeñan en mostrar a Enrique como un hombre mezquino que derrotó al amado de la mujer que tomó por esposa, los documentos sugieren que la relación entre Enrique e Isabel fue tierna y amorosa. 


Escena The Shadow of the Tower

Isabel fue generosa tanto con los pobres como con sus parientes. A pesar de la fama de tacaño que tuvo Enrique, él no escatimaba en gastos cuando se trataba de su familia. No debió resultar difícil a Enrique encariñarse de una mujer hermosa, amorosa con sus hijos y querida por el pueblo. Durante su matrimonio, no se le conoció amante alguna, ni cuando la reina estaba embarazada. Fueron los únicos miembros de la dinastía que tuvieron una larga y estable vida familiar.

Aspecto y personalidad
La princesa de York estaba dotada de gran belleza. Sus hijos, tal vez excepto Arturo, eran muy parecidos a ella. Era de esperar que la nueva reina fuera tan bella, habiendo tenido un padre atractivo y una madre que en su tiempo fue considerada la más bella de Inglaterra. El esposo de Isabel era considerado de aspecto más francés, mientras que la reina era alabada como una rosa inglesa de cabello rubio, ojos azules, tez de porcelana y elegante.


Su apariencia se complementaba de maravilla con su naturaleza gentil y generosa. Seguramente, la infanta Catalina no habría padecido tantas penurias de no haber muerto su suegra, pues la compasión de Isabel no habría permitido que la joven viuda viviera en las condiciones a las que Enrique VII la sometió. Probablemente era poco ambiciosa en el sentido político, pues nunca demostró mucho interés. 


Descendencia


Cuando Isabel quedo embarazada, Enrique VII quiso que su esposa diera a luz en un castillo de Winchester, supuestamente construido por el legendario rey Arturo, a quien Enrique hacía referencia como antepasado suyo. El príncipe Arturo Tudor, primer heredero de la dinastía, nació el 20 de septiembre de 1486. Su suegra, lady Margaret, se encargo de los festejos del bautismo del pequeño príncipe. Elizabeth Woodville fue madrina del príncipe. Desde muy temprana edad se acordó su matrimonio con la infanta Catalina, hija de los reyes de Castilla y Aragón. La intención del proyectado matrimonio era que la prometida del heredero aportara su gran dosis de sangre Plantagenet a la nueva dinastía, considerada por muchos ilegítima. El príncipe Arturo nació prematuro, pues apenas habían transcurrido ocho meses desde la boda de sus padres. La reina provenía de un linaje muy fértil, pues no tardo en concebir. Este hecho también podría desmentir la idea de que Isabel de York mantuvo relaciones sexuales con su tío, pues de haber sido así, lo más probable es que hubiera quedado embarazada. Los métodos anticonceptivos existían y se practicaban, pero no eran muy seguros ni aceptados por la Iglesia.



Su segunda hija, Margarita, nació el 28 de noviembre de 1489, nombrada así en honor a Margarita Beaufort, quien también fue su madrina. Se negoció su compromiso con Jacobo IV de Escocia. Fue bisabuela del fundador de la dinastía que sucedería a los Tudor, los Estuardo.


Margarita


El segundo hijo varón recibió el nombre de su padre, Enrique. Nació el 28 de junio de 1491 en el palacio de Greenwich. No hay mucha información acerca de su vida antes de convertirse en príncipe de Gales, pues no era considerado tan importante como el primogénito. Se casó con su cuñada a fin de preservar la alianza con los reinos de la península ibérica. Se convirtió en el monarca más absoluto de Inglaterra. 

Enrique

La siguiente hija de Isabel de York nació un mes después de la muerte de su abuela materna, Elizabeth Woodville, por lo que fue llamada así en su memoria. Pero la niña murió a los tres años. 

María nació el 18 de marzo de 1496 y, entre los que sobrevivieron a la infancia, fue la menor. Era muy unida a su hermano Enrique, quien años más tarde nombró a su hija igual que ella. Fue una mujer muy hermosa, considerada una de las más bellas de Europa. Estuvo prometida a Carlos, el futuro emperador, pero el compromiso fue roto. Al igual que su hermano Enrique, fue una mujer pasional capaz de ignorar las normas para casarse por amor. Su nieta fue lady Jane Grey, la reina de los nueve días.

María

En 1499 tuvo otro hijo varón, Edmundo, que fue nombrado duque de Somerset, pero murió al año. En 1502, Isabel de York recibió la dolorosa noticia de que su hijo mayor, Arturo, había muerto. Tanto ella como el rey Enrique estaban sumidos en la tristeza. Poco tiempo después de la muerte de su heredero, Isabel decidió concebir de nuevo, pues ahora sólo tenían un hijo varón. En febrero de 1503 dio a luz a una niña, llamada Catalina, como la princesa viuda de Gales. La pequeña murió a los ocho días. 


Muerte
El 2 de febrero de 1503, la reina trajo al mundo a una niña. El rey mando buscar al médico, pero fue demasiado tarde. La reina sufrió una infección puerperal y sumándole la tristeza de perder a sus hijos, Arturo y Catalina Tudor, su salud no resistió. Isabel murió el 11 de febrero de 1503, en su cumpleaños número 37. La reina fue embalsamada en la Torre de Londres, la cual dejo de ser residencia real tras la muerte de la reina en ese recinto. Enrique ordenó que 636 misas fueran ofrecidas por su alma en Londres el día después de su muerte.



Tumba en Westminster de Enrique VII e Isabel de York

El rey, adolorido por la muerte de su esposa, se recluyó, sin aceptar ninguna compañía, salvo la de su madre. Se dice que Enrique VII no volvió a ser el mismo después de la muerte de Isabel, ni en carácter ni en salud. Pese a que se hablo de posibles matrimonios para el rey, no se volvió a casar. Cada año honraba la memoria de su esposa. En 1509, el rey fue sepultado junto a ella en Westminster. 



Fuente:
http://www.luminarium.org/
http://womenshistory.about.com/ 
http://nerdalicious.com.au

10 comentarios:

  1. Como te dije en la otra entrada Libby, admiro mucho a esta figura histórica, ella fue la gran madre de la dinastía Tudor ¿ en qué mas peliculas aparece? ademas de "en la reina blanca"? yo juraría que la vi en una de la bbc de esas de los setenta, pero ahora no recuerdo el título en ingles...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. acaba de salir una serie que se llama "the White princess" buscala, antes de esa esta otra serie en starz de que se llama "the queen White" y habla de la vida de la mama están muy padres!

      Eliminar
  2. Sale en varias, aunque supongo que siempre le dan un papel muy secundario. Hay una serie de la BBC sobre las esposas de Enrique VIII pero solo sale Enrique VII al principio. Hay una ya vieja que se llama An Age of Kings, donde sale Elizabeth. Y creo que hay una que se llama Los Príncipes de la Torre (2005) donde sale ella. Creo que lo mejor sería que haga una entrada sobre eso.

    ResponderEliminar
  3. Es conocido que Enrique VII quiso desposar a la viuda Doña Juana de Trastámara, Reina propietaria de la Corona de Castilla y Princesa heredera de la Corona de Aragón por aquel entonces. Enrique queria esa corona para si y para la futura descendencia que esa joven reina que apenas cumplia treinta años y que era muy fertil podria darle. Mas, Juana se nego a casarse quisiendo asegurar la herencia de sus hijos. Asi en 1516, Carlos I de España pisaria los reinos de su madre para reinar en su nombre pues ella no podia o no queria.
    y antes de Juana, pretendio a la viuda de su hijo, Catalina de Aragon, hermana de Juana. Su objetivo era conservar las alianzas politicas con las coronas de Castilla y Aragon y mas importante, la magnifica dote que Catalina ofrecia. Esa dote no era la tipica dote que se pagaba por matrimonios entre la realeza, sino que era muchisimo mas esplendida. Los Reyes Catolicos pagaron grandes dotes como nunca antes se habia visto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto es que Enrique Tudor quiso casar con Juana de Castilla, a pesar de los rumores acerca de su enajenación. Fernando se opuso a la propuesta de matrimonio de Enrique a Catalina debido a la diferencia de edad, lo que resulta irónico tomando en cuenta que Fernando se caso con la joven Germana.

      Eliminar
  4. ¿Qué te parece la nueva serie que está viniendo "The white princess"? Yo me he leído el libro y ufff...vaya relación que tuvo Isabel de York con Henry VII, no sé me parece muy pasional, y llena de sentimientos encontrados. Se veían como rivales en cierto modo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Disculpa, ¿El libro lo leíste en físico o en pdf? Por cierto, comenzó la serie y es muy buena.

      Eliminar
    2. He estado con muchas ganas de verla. Pero por los comentarios que hacen de ella, de seguro estará a la altura de The White Queen.

      Eliminar
  5. Buenísimas las dos series.

    ResponderEliminar
  6. Lindas series,felicitaciones a los realizadores,muy motivadoras para leer mas la historia de Inglaterra,me hubiera gustado que en The White Princes: la reina Isabel ( madre de Isabel de York y Margarita la madre de Enrique VII ) fueran con las mismas actrices caracterizadas con mas edad naturalmente,.

    ResponderEliminar


Entradas relacionadas



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...