viernes, 16 de enero de 2015

La complicada sucesión de los Reyes Católicos


Hace un tiempo que termine de ver la serie "Isabel", la cual constaba de tres temporadas. Las dos primeras poseen muchas intrigas palaciegas, batallas y roces entre los nobles del país. Pero la tercera temporada cambia. Los Reyes Católicos se enfrentan a un enemigo mucho peor que las amenazas contra su reino: las desgracias de sus hijos. El drama impera a lo largo de la temporada. Como hemos visto, la muerte de los hijos de Isabel no solo afecta a los padres, sino también a los soberanos. De no haber muerto Juan e Isabel, los Reyes Católicos se hubieran ahorrado muchos problemas. 



Juan de Aragón era muy valioso tanto para Castilla como para Aragón. En aquel entonces, el reino de Aragón no aceptaba ser gobernado por mujeres debido a la ley sálica. Juan hubiera unido las dos coronas de sus padres con su ascenso al trono, acompañado por una consorte de la augusta casa de los Habsburgo, Margarita. Pero una vez muertos Juan y su hija, el título de Príncipe de Asturias quedo vacante.  Aunque Castilla aceptaba a las reinas por derecho, no siempre se les trataba con la misma deferencia que a un rey. Si Juan hubiera subido al trono, nadie hubiera dudado de su autoridad, como ocurrió con Juana.


Boda de Juan de Aragón con Margarita de Habsburgo, en serie Isabel.

Isabel de Aragón y Manuel de Portugal, serie Isabel

Juana de Aragón y Felipe de Habsburgo, serie Isabel

María de Aragón y Manuel, con quien más tarde se casó, serie Isabel

Catalina de Aragón con el futuro Enrique VIII, serie Isabel



Isabel de Aragón
Legar la corona de Castilla y Aragón a Juana o a Isabel de Aragón traía las mismas complicaciones. Dejar el trono a dos princesas casadas con hombres extranjeros podía acarrear recelo por parte de la gente a la irrupción extranjera. Pero, ciertamente, existían diferencias entre la situación de Juana e Isabel.

Isabel estaba casada con el rey de Portugal y, de no haber muerto, se hubiera convertido en reina de toda la península. El reino de Portugal estaba más cerca de Castilla y Aragón, con lo cual hubiera sido más fácil educar a un príncipe comprometido con las tres naciones. La corte castellana tenía muchas cosas en común con la portuguesa. Por otro lado, cabe destacar que Isabel la Católica era medio portuguesa por su madre. Su yerno, Manuel de Portugal, quien estuvo casado con dos hijas de Isabel, era primo de la reina castellana. Fernando también tenía ascendencia portuguesa. 

En cambio, la corte flamenca era muy distinta a la castellana. El libertinaje en Flandes era lo de menos. En la corte de Felipe de Habsburgo había una fuerte influencia francesa. Y Francia era enemigo jurado de Castilla y Aragón. Cuando Carlos de Austria llegó a sus reinos, no dominaba el castellano. No hubiera pasado lo mismo con Miguel de la Paz, hijo de Manuel e Isabel, teniendo tan cerca los reinos de sus abuelos maternos. Todos los hijos de Juana y Felipe murieron a una edad avanzada, excepto Isabel de Austria. La propia Juana fue la última en morir entre sus hermanos.
María de Aragón
Suponiendo que Isabel de Castilla hubiera tenido el deseo de declarar heredera a otra hija, en lugar de Juana, no se hubiera atrevido, pues ello iba en contra de las normas dinásticas. Si María hubiera nacido antes que Juana, probablemente la unión de los tres reinos de la península se hubiera producido.

viernes, 2 de enero de 2015

"Juana la Loca", una película de Vicente Aranda

Esta es una de mis películas favoritas. Además, seleccionada por la Academia de cine española para los Óscar. La trama se basa en la trágica historia de Juana I de Castilla, apodada "la Loca", llamada así por su amor obsesivo y celos hacía su marido, Felipe de Habsburgo.



La película comienza cuando una flota parte con destino a Flandes, donde la infanta Juana, hija de los Reyes Católicos, contraerá matrimonio con el archiduque de Austria, Felipe el Hermoso. De solo verse, nace entre ellos una atracción y pasión descontrolada. Todo parecer ir bien en su vida en Flandes, pues ha dado a luz sin complicaciones a una niña, Leonor. Felipe esta complacido con su esposa, pero cuando Juana lo insta a entregarse a deseos carnales cuando ha parido hace apenas un mes, su esposo no se ve inclinado a complacerla. Y no solo eso, sino que le extraña que su mujer amamante ella misma a su hija. 

El nacimiento de Carlos V es retratado con mayor fidelidad que en la serie Isabel (suponiendo que la leyenda de que nació en una letrina es verdad). La archiduquesa baila en una fiesta de la corte, en vez de estar descansado dado su avanzado estado de gestación. Unos dolores en el vientre la arremeten, por lo que acude rápidamente a las letrinas. Dos de sus damas la siguen, las cuales se mofan creyendo que su señora tiene problemas estomacales. Pero cuando Juana profiere unos gritos similares a los del parto, sus damas se impresionan y se dan cuenta de que la archiduquesa ha dado a luz. Para entonces, todo ha cambiado para Juana, pues sus dos hermanos mayores han fallecido, lo cual la convierte en la heredera de Castilla. 

En esta película eche mucho de menos cuando Juana y Felipe viajan a España para ser proclamados herederos. De hecho, esta escena era importante, pues cuando la jura ha terminado, Felipe decide volver a Flandes sin Juana, ya que ella esta embarazada. Se cree que fue a partir de esta separación cuando Juana empezó a dar muestras de enajenación. Y es curioso que los comentarios sobre el amor desmesurado de Juana por su marido comenzaron cuando era seguro que la archiduquesa sería princesa de Asturias. Me hubiera gustado ver la escena en la que la princesa sale en camisón del castillo de la Mota en medio de un inmenso frío y que la reina Isabel tiene que acudir. Habría sido una escena memorable entre Susi Sánchez y Pilar López de Ayala. 

El episodio en el que Juana le corta el cabello a una amante de Felipe, sucedió luego de que ella volvió de España, pero antes de morir Isabel la Católica. En las biografías se dice que la dama a quien doña Juana agredió era de cabellera rubia. En la película, la mujer tiene el cabello rojo (un teñido muy exagerado que no habría sido bien visto en las cortes de Europa). Yo leí algo acerca de que si un niño nacía pelirrojo, era porque había sido concebido durante la menstruación. En la Inglaterra del siglo XVI, el pelo rojizo era popular, pues era una característica de la familia real, pero ellos tenía cabello rubio rojizo, el cual no se asociaba con la brujería. No estoy segura si en una corte liberal como la de Flandes se tenían las mismas creencias.




Isabel la Católica ha muerto, entonces Fernando se apresura a enviar un mensajero que informe a la nueva reina de Castilla. La muerte de Isabel en la película es una escena similar a la de la pintura de Eduardo Rosales. Alvaro cabalga hacia Flandes para dar la noticia a Juana. Es en este momento de la película cuando todo cambia para ella. Ahora es reina de Castilla, enfrentándose a dos realidades dolorosas: su querida madre ha muerto y su marido, a quien tanto ama, le es infiel. 


Una de las pocas cosas que no me gusto, es que a cada rato se repetía la palabra "loca", habiendo varios sinónimos para la palabra. En esta película, Juana es presentada con un obsesivo amor por su marido. De hecho, se puede notar cierta ninfomanía. Yo pienso que tal vez Juana si tenía algún problema mental, pero no como lo presentan en la película. Pilar López Ayala hace un buen papel y la ambientación no esta mal. No abunda el rigor histórico, pero el ritmo de la historia no decae. Lo que menos me gusto fueron las escenas de desnudos. Me pregunto si era necesario incluir tantas. Aranda nos plantea a una Juana que prefirió ser mujer antes que reina. 



Entradas relacionadas



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...