viernes, 13 de noviembre de 2015

Leonor de Austria, reina de Francia y de Portugal





Nacimiento y primeros años
Nació el 15 de noviembre de 1498 en Lovaina, Bruselas. Su padre era Felipe de Habsburgo y su madre Juana de Castilla. Su nacimiento se desarrolló con rapidez y sin complicaciones, pues Juana era una mujer fértil. Fue nombrada así en honor a su bisabuela, Leonor de Portugal y Aragón. Contaba con tres años de edad cuando sus padres fueron jurados príncipes de Asturias. En 1506, Juana y Felipe volvieron a Castilla, pues había muerto la reina Isabel. Nuevamente, Leonor permaneció en Malinas junto a sus hermanos. A finales de ese año, Leonor quedo huérfana de padre y su madre quedó incapacitada. 

Carlos, Leonor e Isabel


Su abuelo, Maximiliano I, nombró tutora de los príncipes a su hija, Margarita de Habsburgo, una mujer culta e inteligente. La archiduquesa Margarita ejerció una notable influencia en sus sobrinos, siendo ella lo más cercano a una madre, pues Juana la Loca estaba recluida en Tordesillas. Leonor estuvo muy unida a su hermano Carlos durante toda la vida. Ella quería permanecer con Carlos hasta que él tomara una esposa. 

Los descendientes de Felipe el Hermoso y Juana la Loca tuvieron una enorme importancia en el tablero político de Europa. Un matrimonio ventajoso para Leonor y sus hermanas era prioritario. Leonor era hija, nieta y bisnieta de reyes, sin embargo, ni ella ni sus hermanas fueron madres de un rey. Estaba destinada a extender el dominio de los Habsburgo. Hubo rumores que relacionaban a Leonor con un príncipe elector del Palatinado. Enfurecido, Carlos obligó a ambos a jurar que no había relación entre ellos y que nunca iba a existir.

Al morir Fernando el Católico, Carlos viajó a la península ibérica para tomar posesión de sus reinos. Leonor formaba parte del séquito de su hermano. El 4 de septiembre de 1517, la archiduquesa Leonor desembarcó en la localidad asturiana de Tazones y el 4 de noviembre llegó a Tordesillas, donde vio a su madre y conoció a su hermana menor, Catalina de Austria. También conoció a su hermano, Fernando de Austria. Ambos infantes, Catalina y Fernando, fueron los únicos nacidos en Castilla. 

El 9 de febrero de 1518 estuvo presente mientras las Cortes de Castilla juraban lealtad a su nuevo monarca. Una vez en el poder, Carlos utilizó a su hermana para estrechar lazos con el reino vecino.


Reina de Portugal
Leonor contrajo matrimonio por poderes con el rey Manuel de Portugal en la ciudad de Zaragoza en junio de 1518. Después, partió hacia la corte portuguesa, donde fue recibida con alegría. Durante sus años en Lisboa, Leonor entabló amistad con su futura cuñada, Isabel de Portugal. Antes de su casamiento con Manuel, se hablo de un matrimonio con Juan, el hijo de Manuel. Se dice que Manuel quedo prendando de la belleza de la princesa al contemplar un retrato de Leonor.
Fruto de su matrimonio con Manuel el Afortunado, nacieron dos hijos. Su hijo, Carlos, murió poco tiempo después del nacimiento. Manuel también falleció meses después de la muerte de su hijo. La infanta María, hija póstuma de Manuel, permaneció en la corte lusa junto al rey Juan III. Según la costumbre, la reina viuda dejó los faustos cortesanos por una vida de retiro y oración. Hubo rumores acerca de un matrimonio entre la reina viuda y el nuevo rey, su hijastro Juan III. En 1521, tras quedar viuda, Leonor fue llamada a la corte de Carlos V. 

Tras la muerte de su esposo, Leonor permaneció junto a su hermano en la corte imperial. La reina viuda de Portugal era feliz estando cerca de Carlos. Carlos pensó en casar a su hermana con el condestable de Borbón. 

Reina de Francia
Tras la batalla de Pavía, Leonor fue utilizada para sellar la paz en el Tratado de Madrid (1526). Leonor, como hermana sumisa, no puso objeción cuando fue comprometida con Francisco I de Francia. Leonor conoció a su prometido poco antes de su boda en Illescas (1526). El emperador no permitió que se consumara el matrimonio, pues desconfiaba de Francisco. La situación de Leonor fue muy precaria a partir de esa boda, pues se reanudaron las hostilidades con Francia, ya que Francisco decidió ignorar los compromisos del Tratado de Madrid.

Francisco y Leonor


Tras la firma de la Paz de las Damas en 1529, Francisco I reconoció a Leonor como legítima esposa. Leonor salió de España acompañada por sus hijastros, quienes habían sido rehenes del emperador. La nueva reina de Francia fue bien recibida por sus súbditos, pues fue presentada por el condestable Montmorency como un símbolo de la paz. El segundo matrimonio no hizo feliz a Leonor. Francisco sentía poco afecto por su esposa y no ocultó su relación con la duquesa d'Estampes, Ana de Pisseleu. La amante del rey francés formaba parte de la casa de la reina. La hermana del emperador no tuvo ninguna influencia en la corte ni sobre el rey, por lo que se dedicó a llevar una vida piadosa. Además el catolicismo de la reina chocaba con las posturas reformistas defendidas por Margarita de Anngulema, su cuñada. La reina Leonor ya no era hermosa. Había engordado, su salud se volvió delicada y padecía elefantiasis. 

En 1547, Francisco murió, dejando viuda a Leonor. La reina viuda de Francia decidió volver a la corte de su hermano, pero antes llegó a Países Bajos junto a su hermana, María de Hungría. Cuando Carlos V comunicó a sus hermanas su intención de retirarse, Leonor decidió acompañarle a España. Estuvo presente cuando su hermano presentó su abdicación oficialmente el 25 de octubre de 1555. 

Leonor pidió al emperador que intercediera ante el rey de Portugal para que su hija María pudiera viajar a Castilla. El encuentro entre madre e hija no acabó bien. María no sentía cariño alguno por su madre, siendo un golpe muy duro que empeoró la salud de Leonor. La muerte de su hermana conmociono al emperador Carlos, quien se encontraba retirado en Yuste. Leonor murió el 18 de febrero de 1558 en Talavera la Real.




Fuentes:
http://www.mcnbiografias.com/


Entradas relacionadas



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...